La reportera Jihee Yeon graba las dunas de los Lençóis Maranhenses bajo un cielo anaranjado con el control de un dron
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De rodaje en los Lençóis Maranhenses para la TV coreana: la historia de Jihee Yeon en Brasil

14 de septiembre de 2026
Campo Valor
Título (H1) De rodaje en los Lençóis Maranhenses para la TV coreana: la historia de Jihee Yeon en Brasil
Tipo de contenido Entrada de blog: historia de viajero (mismo formato que las historias ya publicadas de Olivia, Patricia y Erica)
Idioma Español (es)
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URL completa https://planetaexo.com/es/blog/rodaje-lencois-maranhenses-kbs-jihee/
Meta descripción La reportera coreana Jihee Yeon cruzó a pie los Lençóis Maranhenses en un rodaje para KBS: dunas, hamacas, niños, seguridad en Brasil y sus consejos.

De rodaje en los Lençóis Maranhenses para la TV coreana: la historia de Jihee Yeon en Brasil

Una reportera coreana vino a los Lençóis Maranhenses a grabar un reportaje para KBS, recorrió las dunas a pie durante tres días y se marchó admirada por la belleza y la calidez de Brasil

Jihee Yeon tiene 34 años y es reportera de KBS, la principal emisora pública de radio y televisión de Corea del Sur. En busca de las imágenes más bellas que pudiera conseguir para un reportaje especial, viajó a los Lençóis Maranhenses.

“Varias personas me recomendaron los Lençóis Maranhenses y me explicaron que las lagunas iban a estar llenas, que era el momento ideal para ir”, contó. “En cuanto vi las fotos y los videos, el paisaje me cautivó”. Y se puso a planear el rodaje en ese mismo momento.

Jihee recorrió el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses con un pesado equipo de televisión a cuestas y en compañía del director de fotografía Soo Han Kim, que vive en São Paulo y documenta historias surcoreanas por toda América del Sur. El parque ocupa 155.000 hectáreas en el estado de Maranhão, un mar de dunas de arena blanca, de hasta 40 metros de altura, salpicado de lagunas de agua dulce. Esta etapa formaba parte de un itinerario más amplio, que también pasaba por Belém, la isla de Marajó, São Luís y Salvador.

Dos viajeros miran el sol asomar entre las nubes sobre las dunas y lagunas de los Lençóis Maranhenses

Las dunas y las lagunas las cruzó en un trekking de 3 días por los Lençóis Maranhenses, organizado y guiado por el equipo de PlanetaEXO y por guías locales. Esta es su historia. ¡Te la contamos a continuación!

Lo que vino a grabar

Antes de aterrizar, Jihee ya tenía en la cabeza una imagen muy concreta. “Quería filmar lagunas azules que fueran apareciendo detrás de una duna tras otra, con agua en medio de lo que parecía un desierto sin fin”, explicó.

La otra mitad del encargo tenía que ver con las personas: quería conocer a los viajeros que cruzan el parque a pie y no en 4×4, porque intuía que esa elección significaba algo. “Me imaginaba que quienes elegían caminar en vez de ir en auto tendrían, cada uno, un motivo especial para hacerlo, y que quizá vivirían el paisaje de una forma más profunda”.

La imagen que buscaba, el parque se la dio tal como le habían prometido. Lo que Jihee no había calculado bien era la dimensión del lugar. Sobre las dunas, recordó: “Pensaba que estarían concentradas en ciertas zonas, pero no se acabaron nunca en los tres días que duró la caminata”. Y reconoció: “No me había dado cuenta de lo inmenso que era el paisaje”.

La otra sorpresa llegó por donde menos lo esperaba: nadar no entraba en sus planes. “No me imaginaba que iba a disfrutar tanto nadando allí, pero las lagunas eran simplemente irresistibles”.

Excursionistas caminan por una duna de arena blanca junto a una laguna turquesa en los Lençóis Maranhenses
Photo: KBS

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Un paisaje para el que no tenía referencias

Precisamente porque Jihee ya había estado en desiertos de varios países, ninguna comparación le servía. “Nunca había visto nada igual: innumerables lagunas repartidas por una inmensa extensión de dunas, con pequeños pueblos en medio de ese paisaje, contó asombrada.

Ese último detalle es justo lo que pocos viajeros esperan: los Lençóis Maranhenses no están vacíos. Dentro del parque y a su alrededor viven pequeñas comunidades, unidas entre sí por rutas de trekking. Sin ellas la travesía ni siquiera sería posible: es en esos pueblos donde se come y se duerme.

Cuando le preguntaron si había visto algo parecido en Corea o en algún otro lugar donde hubiera trabajado, respondió en pocas palabras: “He viajado a muchos lugares, pero los Lençóis Maranhenses son algo único de verdad: no se parecen a nada que haya visto nunca”.

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Los niños, las flores y un reloj distinto

Si le preguntas a Jihee por la gente del lugar, empieza por los niños. “No nos trataban como simples turistas: se notaba que estaban felices de recibirnos y de pasar tiempo con nosotros, recordó. Su grupo nadó con ellos en las lagunas, “y hasta nos regalaron flores que habían recogido cerca. Fue una experiencia tan cálida que creo que nunca la voy a olvidar”.

Ni la comida ni el idioma: la diferencia cultural que más notó fue la forma de vivir el tiempo. “En Corea estamos acostumbrados a movernos rápido y a seguir horarios muy marcados”, explicó. “En los Lençóis, en cambio, cada día parecía fluir de forma más natural, al ritmo del clima, del entorno y de la manera en que la gente se relaciona”.

Eso sí, evitó caer en el cliché. “No diría simplemente que allí se vive más despacio, sino que la vida parecía más en sintonía con los ritmos de la naturaleza”.

Jihee Yeon sostiene pequeñas flores amarillas a orillas del agua, con un niño del lugar al fondo
Photo: KBS

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La primera noche de Jihee en una hamaca

En los campamentos y las posadas de los pueblos que hay a lo largo de la ruta, los viajeros no duermen en camas, sino en hamacas. Jihee lo probaba por primera vez, y la experiencia terminó siendo una de las que más disfrutó del viaje.

“Disfruté sobre todo de pasar la noche con los demás viajeros, cada uno en su hamaca, conversando”, contó. “Fue mucho más cómodo de lo que esperaba, y empecé a entender por qué la gente de los pueblos prefiere las hamacas a las camas”.

En este viaje, los guías tuvieron una tarea extra que en la mayoría de las salidas no tienen: durante tres días, Jihee cargó un pesado equipo de televisión por la arena blanda. “El guía me ayudaba a llevar el equipo y me preguntaba todo el tiempo si necesitaba algo mientras grababa”, contó agradecida. A partir del segundo día, el grupo se unió a otro más grande y el horario se volvió más apretado, pero “aun así, el guía hizo todo lo posible por facilitarme el rodaje”.

“Quedé muy satisfecha con toda la experiencia”: ese fue el veredicto de Jihee sobre el alojamiento, los guías y la organización general del viaje.

Hamaca a rayas colgada bajo un techo de paja, la cama típica del trekking por los Lençóis Maranhenses

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Antes del amanecer, acostados sobre la arena

Para Jihee, lo mejor de toda la travesía no tuvo nada que ver con la cámara. “Mi momento favorito fue salir antes del amanecer y acostarnos juntos en la arena a mirar las estrellas”.

Más allá del paisaje, lo que más le llamó la atención fue observar a sus compañeros de caminata: mientras ella seguía concentrada en grabar, los demás vivían el viaje a un ritmo completamente distinto. “Se tomaban su tiempo y disfrutaban del paisaje infinito sin prisas”, recordó. “Sentían la arena bajo los pies, nadaban en las lagunas y hasta se sentaban junto al agua a leer”.

“No se limitaban a mirar los Lençóis Maranhenses: los vivían por completo, con todo el cuerpo, reflexionó. “Eso me marcó profundamente”.

Cielo estrellado sobre refugios de paja y hamacas durante el trekking por los Lençóis Maranhenses

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Los consejos de Jihee para quien visita los Lençóis Maranhenses por primera vez

Sus consejos tienen un aval poco común: en toda la caminata, ella fue la única que no pudo seguirlos. Trabajar con la cámara la obligaba a moverse sin parar con mucho equipo encima, y eso tuvo un precio. “Estaba tan ocupada que a veces me faltaba tiempo y cabeza para sumergirme por completo en el paisaje que tenía delante, y eso lo lamento”, admitió.

De todos modos, las dunas le dejaron a Jihee unas cuantas lecciones valiosas.

Un grupo de excursionistas cruza las dunas blancas junto a una laguna en el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses
Photo: KBS

Viaja lo más ligero posible

Jihee lo aprendió por las malas, con un pesado equipo de grabación a la espalda. En una travesía que se hace entera a pie sobre arena blanda, cada kilo de más se nota en cada paso, y para ella fue, sin duda, todo un desafío.

Olvídate del horario

Quien vaya por el puro placer de viajar debería “tomarse su tiempo y permitirse disfrutar del paisaje por completo”.

Para Jihee, la mejor manera de vivir los Lençóis Maranhenses es dejar que sea el parque, y no el reloj, quien marque el ritmo.

Llega con ganas de vivirlo a fondo

“Animaría a los visitantes a llegar dispuestos a entregarse de lleno al paisaje y a toda la experiencia, tal como hicieron las personas que viajaban conmigo”. En la práctica: meterse en las lagunas, dormir en la hamaca y quedarse quieto lo suficiente para que el lugar cale hondo.

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¿Brasil le pareció seguro? La respuesta sincera de Jihee

Jihee pasó por cinco destinos con un costoso equipo de cámara, y muchas veces trabajó en plena calle. Sobre Belém y la isla de Marajó, en Pará, y sobre São Luís y los Lençóis Maranhenses, en Maranhão, fue tajante: “Me sentí completamente segura y tranquila. Podía salir a caminar de noche con total libertad y grabar en la calle con el equipo a un lado, sin sentirme amenazada”.

El único lugar sobre el que le habían advertido antes de viajar era Salvador, en Bahía, pero lo que vivió allí fue muy distinto de lo que esperaba. “Cuando llegué, la gente a mi alrededor se desvivió por ayudarme”, contó. Los vecinos y los conductores de Uber “me explicaban con cuidado qué precauciones debía tomar y qué lugares tenía que evitar. Como estaban siempre pendientes de mí, nunca sentí que estuviera en peligro mientras viajaba por allí”.

“Por mi propia experiencia, Brasil no me quedó en la memoria como un lugar peligroso, añadió. “Lo recuerdo como un lugar donde pude viajar con seguridad y donde la gente a mi alrededor me cuidó con mucho cariño”.

El grupo de trekking posa con una bandera de PlanetaEXO en los Lençóis Maranhenses

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¿Podría Brasil convertirse en la próxima gran moda en Corea?

Que en Brasil se admira la cultura surcoreana no es ningún secreto. Le preguntamos a Jihee si podría pasar lo mismo al revés y si la tendencia “Brazilcore”, que circula por las redes sociales, ya había llegado a Corea.

“Desde hace mucho, los coreanos asocian Brasil con la pasión y una energía vibrante. En Corea la samba es muy conocida y suena a menudo de fondo en los programas de televisión”, respondió.

Según ella, el obstáculo no es el interés, sino el calendario. “La mayoría de los coreanos no tiene vacaciones muy largas”. Llegar hasta América del Sur ya consume buena parte del tiempo disponible, explicó Jihee, así que muchos viajeros combinan varios países en un mismo itinerario para que el vuelo valga la pena.

¿Cómo atraer a los coreanos a destinos de naturaleza en Brasil como los Lençóis Maranhenses, el Amazonas o el Pantanal? Para Jihee, un buen camino es ofrecer rutas claras, pensadas para el tiempo del que de verdad disponen. “Dar información e itinerarios que permitan conocer bien la diversidad de Brasil en un periodo limitado podría animar a más coreanos a elegir Brasil como destino”.

En el caso de los viajeros con más margen, en cambio, no ve ese problema y destaca el enorme tamaño y la riqueza del país. “Un viajero independiente con más tiempo podría pasar tranquilamente un mes en Brasil y seguir descubriendo lugares nuevos”.

Dos caminantes suben una duna de arena ondulada dejando sus huellas en los Lençóis Maranhenses
Photo: KBS

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Dónde quiere grabar Jihee la próxima vez

Un solo encargo se le quedó corto. Jihee quiere volver para conocer la cara de Brasil que no llegó a ver: las ciudades. “Me encantaría conocer grandes ciudades como São Paulo y Río de Janeiro. Tengo mucha curiosidad por saber cómo es la vida urbana en Brasil”.

En su lista también está Campos do Jordão, una localidad de montaña de São Paulo conocida como la “Suiza de Brasil” por su arquitectura europea y su clima fresco. Jihee viajó en invierno, y le fascinó lo mucho que cambiaba esa estación con respecto a las regiones del norte y el nordeste que había recorrido.

“En este viaje conocí la selva, islas, dunas, lagunas y ciudades de la costa atlántica, comentó. “La próxima vez me encantaría grabar un lado completamente distinto de Brasil”.

Una persona sentada en una duna junto a un trípode de cámara, frente a una laguna en los Lençóis Maranhenses

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Trekking en los Lençóis Maranhenses con PlanetaEXO

Ahora que has recorrido el parque de la mano de Jihee, ya sabes lo que ofrecen los Lençóis Maranhenses: dunas que siguen mucho más allá de donde creías que iban a terminar, lagunas a las que nadie se resiste, noches en hamaca con otros aventureros y pueblos donde la gente es cálida y acogedora.

PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en tours por los Lençóis Maranhenses. Trabajamos con guías y operadores locales con experiencia y nos encargamos de toda la logística, para que lo único que tengas que hacer sea disfrutar, desde la primera reserva hasta el último baño en una laguna. ¡Contáctanos ahora!