
El Salkantay es mucho más que su famoso trek a Machu Picchu: descubre 10 datos curiosos sobre sus tradiciones sagradas, sus ruinas incas escondidas, su fauna y sus icónicos glaciares.
Con unos 6.271 metros, la montaña Salkantay es el pico más alto de la Cordillera Vilcabamba, en el sur de Perú, y domina el sendero entre Cusco y Machu Picchu. Para los caminantes, es el gigante que vigila la ruta alternativa más conocida hacia Machu Picchu. Para los pueblos andinos es otra cosa: un apu, una montaña sagrada que todavía hoy recibe ofrendas.
La ruta pasa junto a 12 glaciares, una laguna turquesa y un camino inca original, baja desde la línea de nieve hasta un bosque cálido y húmedo y termina dentro de un área que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad. Por el camino aparecen cafetales, tradiciones de civilizaciones antiguas y uno de los animales más raros de los Andes.

PlanetaEXO, plataforma de ecoturismo especializada en tours al Salkantay, seleccionó estos 10 datos curiosos del Salkantay, uno de los mejores destinos de trekking del mundo. ¡Descúbrelos a continuación!
1. El Salkantay es una montaña sagrada donde las tradiciones andinas siguen vivas
¿Qué es un apu? En la cosmovisión andina, es el espíritu de una montaña que protege a quienes viven a su alrededor y les envía agua y buenas cosechas. El Salkantay es uno de los grandes apus de la región de Cusco, y las tradiciones locales lo consideran hermano del Ausangate, otra montaña sagrada cercana a Cusco.
Esas tradiciones no son cosa del pasado. Algunos pobladores todavía visitan el Salkantay y el Ausangate en busca de guía espiritual. Y en todos los Andes, quien cruza un paso de alta montaña deja una piedra en una apacheta, un pequeño montículo levantado a lo largo de generaciones, para agradecer a la Pachamama (la Madre Tierra) y a los apus por un viaje seguro. Las hojas de coca suelen acompañar el gesto.
Al recorrer la montaña Salkantay, verás estos montículos de piedra cerca del abra, y los guías suelen invitar al grupo a dejar su propia piedra. En nuestro Salkantay trek de lujo de 7 días a Machu Picchu, la mañana en la laguna Humantay incluye además una ofrenda tradicional a la Pachamama en la orilla.

2. El Salkantay es conocido como la “Montaña Salvaje”
El nombre viene del quechua, la lengua de los incas, que todavía se habla mucho en la región de Cusco. Se cree que nace de la palabra salqa (o sallqa), “salvaje” o “indómito”: ese sería el significado de Salkantay. De ahí que a menudo la llamen la “Montaña Salvaje”, un nombre a la medida de su relieve escarpado y sus altas cumbres nevadas.
Basta mirar hacia arriba desde la base para entender el apodo. El nevado Salkantay se eleva más de 1.600 metros sobre el punto más alto del trek, con una pared de hielo y roca cubierta de nieve todo el año. Las avalanchas siguen modelando este paisaje indómito, y quien descansa junto a la laguna Humantay o en el campamento base suele oír, al otro lado del valle, el estruendo grave del hielo que cae.
Las comunidades que viven a su alrededor siempre lo han respetado de lejos.

3. El trek del Salkantay termina en un sitio Patrimonio de la Humanidad
Al final del sendero, los caminantes entran en el área protegida del Santuario Histórico de Machu Picchu y llegan a la famosa ciudadela inca, el corazón de Machu Picchu, Patrimonio de la Humanidad.
La UNESCO lo protege desde 1983 y lo inscribió como bien mixto, cultural y natural, una categoría que comparten pocos lugares del mundo. Así premia tanto la maestría de la arquitectura inca como su enorme diversidad ecológica y su paisaje de montaña.

Según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), el santuario abarca parte de la cuenca alta del Amazonas, con una flora y una fauna muy diversas y un alto grado de endemismo. El área protegida va de unos 1.850 metros, en el cañón del río, a más de 4.600 metros cerca de los glaciares. Así, los bosques y las cumbres que rodean las ruinas están tan protegidos como las propias piedras.
4. De las cumbres nevadas al bosque nuboso tropical en un solo trek
Pocas cosas sorprenden tanto en el Salkantay como lo rápido que cambia el paisaje. A medida que te acercas al valle de Santa Teresa, todo se vuelve más verde: los glaciares dan paso a cascadas y vegetación densa, y el aire frío se convierte en un clima cálido y húmedo.
Ya de bajada, hacia el final del sendero, entras en Machu Picchu, un área extensa con nueve zonas de vida distintas, que van de los fríos pajonales de puna y los antiguos bosques de Polylepis a los bosques de montaña, más abajo.
La UNESCO destaca esta zona protegida como el lugar donde los altos Andes se encuentran con la cuenca amazónica. Por eso puedes recorrer un bosque nuboso en Perú sin tomar otro vuelo hasta la selva, mientras la cumbre nevada que dejaste atrás sigue asomando a lo lejos.
5. El punto más alto del trek está a más de 2.000 metros sobre Machu Picchu
El Abra Salkantay, el punto más alto del trek, está a unos 4.600 metros. Frente a la altura de Machu Picchu, de 2.430 metros, la diferencia supera los 2.000 metros. Y aun así, allí arriba todavía quedan más de 1.600 metros hasta la cumbre de la montaña Salkantay.
A esa altura, el aire tiene alrededor de un 40% menos de oxígeno que al nivel del mar. Por eso la subida al abra es la jornada más dura del trek: zigzags empinados, pasos lentos y pausas cortas para recuperar el aliento.
Los itinerarios bien planteados suelen incluir varios días de descanso en Cusco, a 3.399 metros, para que tu cuerpo se adapte a la altura. Después viene una noche a unos 3.900 metros, cerca de la base, antes de subir hacia el abra.

6. Puedes ver Machu Picchu desde un sitio inca poco conocido
Casi todos los viajeros ven Machu Picchu por primera vez desde la Puerta del Sol o desde la propia ciudadela. Algunos itinerarios del Salkantay ofrecen otra perspectiva: Llactapata (“el pueblo de las alturas” en quechua), un antiguo sitio inca sobre una cresta boscosa a unos 5 km. Hiram Bingham, el explorador que dio a conocer Machu Picchu al mundo en 1911, también lo visitó en 1912.
En 2003, una expedición apoyada por la Mount Everest Foundation volvió a estudiar el sitio y encontró una plaza con portadas ceremoniales alineadas con Machu Picchu, señal de que ambos lugares estaban conectados. Desde las ruinas, la ciudadela se ve pequeña y lejana al otro lado del valle, un día antes de que llegues a ella caminando. Muy pocos visitantes de Machu Picchu tienen esa vista.
No todas las rutas del Salkantay pasan por Llactapata. Si quieres verlo con tus propios ojos, nuestro Salkantay trek de lujo de 7 días a Machu Picchu te lleva por un antiguo camino inca a través del bosque nuboso hasta el sitio arqueológico, antes de bajar hacia el río.
7. El trek del Salkantay pasa por pueblos donde el café es parte de la vida diaria
En la vertiente soleada de la montaña, el sendero sigue el río Santa Teresa y entra en tierra cafetalera. En Lucmabamba, un pueblo a unos 2.100 metros, las familias cultivan café en pequeñas fincas desde hace generaciones. Pero aquí el café es más que cultivo y venta: cuando se une al turismo sostenible, fortalece a las comunidades locales, porque los viajeros conocen de cerca su día a día y las familias reciben apoyo económico.
La mayoría de las rutas del Salkantay paran en una finca local, donde puedes cosechar, tostar y moler los granos para preparar una taza de café recién hecho. Es una experiencia breve, pero crea un vínculo real con la gente del lugar, y te vas con una buena historia y un café auténtico para llevar a casa.
El café está en el centro de la identidad local. Muy cerca, en el distrito de Santa Teresa, el pueblo de Huadquiña recibió en 2011 la denominación de origen Café Machu Picchu–Huadquiña, otorgada por Indecopi (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual). Es una de las dos únicas denominaciones de origen de café reconocidas en Perú, junto con Café Villa Rica.
El secreto está en el microclima que crean las cumbres nevadas del Salkantay, el Humantay y el Sacsarayoc: los granos maduran más despacio, ganan sabor y el café sale mejor.
👉 Descubre la aventura: Salkantay trek clásico: 5 días a Machu Picchu sin acampar
8. La laguna Humantay debe su color turquesa a los glaciares
A unos 4.200 metros, la laguna Humantay descansa al pie de los glaciares del Nevado Humantay, muy cerca del Salkantay. Su color turquesa se debe en parte a la harina glaciar, un polvo fino de limo y arcilla que se forma cuando los glaciares muelen lentamente las rocas. Con el deshielo, esas partículas diminutas llegan a la laguna y quedan suspendidas en el agua en lugar de hundirse.
Según el Earth Observatory de la NASA, este polvo dispersa la luz del sol de tal manera que a nuestros ojos llegan sobre todo los azules y los verdes. Ese proceso natural explica el tono turquesa de muchos lagos de alta montaña en todo el mundo, y hace que la Humantay cambie de color según la estación y la luz.
El INAIGEM (Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña), el centro peruano dedicado al estudio de los glaciares, midió unos 500.000 metros cúbicos de agua en la laguna, con una profundidad media de 20 metros.

9. Los científicos vigilan de cerca los glaciares del Salkantay
Incachiriasca, dentro del Santuario Histórico de Machu Picchu, es uno de los 12 glaciares del Salkantay. Según un estudio de 2023 archivado por el INAIGEM, su superficie pasó de 0,53 km² a 0,26 km² entre 1975 y 2018: una pérdida del 51,4% de su área, con un deshielo que se aceleró de forma notable desde 2010.
Toda la cordillera sigue la misma tendencia. Según una investigación publicada en Frontiers in Earth Science, la Cordillera Vilcabamba perdió cerca del 56% de su superficie glaciar total entre 1975 y 2020. Y los informes de la agencia de noticias Andina recuerdan que, aunque los glaciares del Perú concentran casi el 68% del hielo tropical del mundo, el país ha perdido más del 56% de su masa glaciar en las últimas seis décadas.

Suena alarmante, pero todavía hay esperanza: los científicos trabajan para entender mejor estos cambios y responder a ellos. A través del INAIGEM, los investigadores usan imágenes satelitales, drones y mediciones de campo para vigilar los glaciares y seguir su retroceso. Sus resultados ayudan a diseñar estrategias para proteger los ecosistemas de montaña, gestionar los recursos hídricos y preparar a las comunidades locales frente a los efectos del cambio climático.
Junto con el SERNANP (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado), el INAIGEM también vigila con regularidad el glaciar Incachiriasca y publica cada cinco años un inventario nacional de glaciares actualizado.

Estos glaciares dan agua a los bosques, los cultivos y los pueblos río abajo. Por eso proteger lugares como la montaña Salkantay es una tarea que no termina cuando acaba el trek.
10. Los bosques de Machu Picchu albergan el único oso nativo de Sudamérica
El oso de anteojos, también llamado oso andino, es la única especie de oso de Sudamérica y debe su nombre a las manchas claras que rodean sus ojos. Tímido y esquivo, es sobre todo vegetariano: las plantas llegan a ser hasta el 90% de su dieta.
Vive en ecosistemas muy distintos, desde bosques nubosos hasta pajonales de altura por encima de los 4.000 metros. La UICN lo clasifica como vulnerable, así que verlo durante el trek es muy poco frecuente.
Los cuentos clásicos que Michael Bond publicó en 1958 no lo confirman de forma expresa, pero el oso Paddington se suele identificar con un oso de anteojos, precisamente porque es la única especie de oso nativa de esta parte del continente. En A Bear Called Paddington, el entrañable viajero llega a Londres cruzando el océano desde «lo más profundo del Perú».
Entre los animales de Machu Picchu, las aves son las más fáciles de ver: en la reserva se han registrado 423 especies, como el gallito de las rocas (ave nacional del Perú), el pato de los torrentes y el cóndor andino. En el bosque también viven ocelotes y el pequeño venado enano peruano.

Visita la montaña Salkantay con PlanetaEXO
Ya conoces las historias que guarda la montaña Salkantay y por qué es uno de los grandes destinos de trekking del mundo. Ahora te toca verla de cerca.
PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en tours por Perú. Trabajamos con los mejores operadores locales de Cusco para organizar tu trek alrededor de la montaña, desde la primera noche bajo el glaciar hasta la visita guiada a Machu Picchu. ¡Contáctanos ahora!
Sigue leyendo

4 de noviembre de 2026
¿Cuánto cuesta viajar al Amazonas en Brasil?
¿Cuánto cuesta viajar al Amazonas en Brasil? Precios de lodges, cruceros y expediciones, qué incluye cada uno y 7 formas de ahorrar. ¡Planifica tu viaje!

26 de octubre de 2026
Safari en solitario por el Pantanal: el viaje de Andrea al Caiman Ecological Refuge
Una bióloga australiana, 5 días sola en Caiman, Pantanal Sur de Brasil: un día con los jaguares de Onçafari, nidos de guacamayo jacinto, consejos sinceros.

14 de octubre de 2026
10 consejos para viajar a Manaos y disfrutar tu tour por el Amazonas
¿Vas a viajar a Manaos, en Brasil, para un tour por el Amazonas? 10 consejos sobre qué comer, qué ver, cómo moverte seguro y qué evitar. ¡Descúbrelos aquí!
