Las opciones de alojamiento cambian según la salida y el tamaño del grupo. El crucero une la autenticidad tradicional de la Amazonía con confort moderno, seguridad y buen servicio a bordo.
Los camarotes tienen aire acondicionado y baño privado, con repisas y ventanas hacia el río. Entre actividades, los pasajeros descansan en el área recreativa techada o en el solárium (equipo de sonido, mesas, sillas y camastros), con regaderas y zonas de hamacas para el descanso al aire libre.
El barco cuenta con energía eléctrica (110/220/12V), botiquín de primeros auxilios, cocina completa, tablas de stand-up paddle, boyas y cañas de pescar, todo a cargo de un equipo capacitado y con experiencia.
En salidas específicas puede existir la opción de pasar una noche en hamacas dentro de la selva. ¡Pregúntanos!
Para las salidas más pequeñas está el Jacaré-Tinga, un barco fluvial de 53 pies y dos pisos, ideal para hasta 8 personas o 4 parejas. Tiene tres camarotes suite con aire acondicionado, alimentados de forma continua por un sistema solar y de baterías, limpio y silencioso.
Los pasajeros disponen de varias áreas comunes: un comedor con un menú contemporáneo de raíz regional, una sala con juegos de mesa y una biblioteca temática, y un amplio solárium con regadera, camastros y asador.
Con 8 o más pasajeros confirmados se navega en el Jacaré-Açu, un barco fluvial de tamaño íntimo diseñado para alojar cómodamente hasta 16 personas. Tiene suites con aire acondicionado alimentadas por un sistema solar y de baterías silencioso de 24 horas, para noches tranquilas rodeadas de los sonidos de la naturaleza.
También aquí hay varias áreas comunes: una sala con aire acondicionado, un comedor con cocina regional y una biblioteca temática con juegos de mesa. Afuera, la embarcación ofrece un amplio solárium, una cubierta de observación, camastros, una regadera y un área de asador.